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martes, 20 de diciembre de 2011

El grooming tiene más posibilidades de darse en países con más acceso a Internet fuera de casa y con padres menos formados

Informe de Innocenti Research Center (UNICEF) sobre seguridad infantil en InternetEn este segundo post continuamos publicando datos del informe Child Safety Online: Global challenges and strategies elaborado por el Centro de Investigación Innocenti (IRC) de la UNICEF. En la primera parte nos centrábamos en el apartado que analizaba la situación de los menores frente a los potenciales riesgos de la Red (Child abuse linked to information and communication technology). A continuación reseñaremos brevemente el apartado Building a protective environment donde el equipo investigador lanza una propuesta de estructura internacional de protección para los menores online.

Para los autores, dicha infraestructura debe estar basada en los siguientes pilares:

  • Un marco legislativo que defina lo que son actividades delictivas en este entorno.

  • La capacidad para poner freno a los abusadores potenciales y para perseguir a los delincuentes.

  • Y medidas proactivas para restringir e inhibir el acceso a las imágenes de abuso a menores.



Este marco apuntaría a cuatro objetivos principales:

  1. Empoderar a los niños y promover su resiliencia.

  2. Acabar con la impunidad de los abusadores.

  3. Reducir la disponibilidad del material nocivo de Internet.

  4. Promover la recuperación de los niños víctimas de abusos y otros daños.



Empoderar a los niños y promover su resiliencia frente al daño



En los medios es habitual que se identifique a los menores, especialmente a las niñas, como víctimas potenciales de estos riesgos, caracterizándolas con poca agencia, es decir, con poca capacidad de actuar al respecto de dicho riesgo. Sin embargo los estudios realizados en diversas partes del mundo indican que en el grooming y en el ciberbullying la actuación de los menores implicados es fundamental. Específicamente en el caso del grooming la experimentación de los jóvenes, su exploración e interés en definirse a sí mismos social y sexualmente son factores de riesgo. Por tanto el informe recomienda que «la respuesta preventiva y para la protección debe tener en cuenta el grado en el que la participación de los propios niños en la comunicación online los implica potencialmente en comportamientos arriesgados al mismo tiempo que juega un papel importante en la construcción de su identidad». Los menores por tanto necesitan ser reconocidos y respetados como agentes activos.

Acabar con la impunidad de los abusadores



Sin una acción internacional coordinada los abusadores concentrarán sus esfuerzos en aquellos países que ofrezcan una menor protección a los niños, donde serán más difícilmente detectados y perseguidos. Las diferencias en los marcos legales en las diversas jurisdicciones son «enormes», según reconocen los autores del informe.

Estos proponen al respecto:

  • Definir en las legislaciones nacionales claramente qué es un niño, el consentimiento sexual, la pornografía infantil y el abuso sexual a menores.

  • Criminalizar los intentos y los abusos sin contacto, el grooming y la posesión de estas imágenes.

  • Considerar la denuncia obligatoria de casos extendida incluso a los profesionales de las TIC.

  • Asegurar a los menores implicados que no serán perseguidos legalmente.



Reducir la disponibilidad del material nocivo de Internet



Aunque el objetivo es eliminar el abuso, millones de imágenes de abusos ya cometidos siguen circulando por la Red durante años y lo seguirán haciendo previsiblemente en el futuro. Los autores recomiendan evitar el acceso a dichas imágenes tanto por posibles abusadores como por los menores. Para ello los autores recomiendan, entre otras, la adopción de códigos de autorregulación en la industria de Internet, aunque sugieren que sean «voluntarios y no vinculantes». También recomiendan el bloqueo de webs que contengan este tipo de material, aunque reconocen que no es algo siempre efectivo y que es controvertido por el riesgo de una mayor censura que implica. Recomiendan por ello que el bloqueo se levante en cuanto el material causante del mismo haya sido retirado.

Recomiendan así mismo que los chats, foros y redes sociales dispongan de mecanismos fáciles de usar que pongan la seguridad al máximo por omisión. Al respecto del software de control parental indican que la mitad de los padres no lo usa: unos porque piensan erróneamente que ya viene actividado por defecto en el ordenador, y otros porque creen que sus hijos lo pueden saltar.

Promover la recuperación de los niños víctimas



En esta área los autores sugieren que los padres también reciban ayuda para comprender los comportamientos online de sus hijos, que por ejemplo en muchos casos de grooming, son complejos y contradicen su manera de ser offline. Es fundamental también, indican, evitar la retraumatización de las víctimas del abuso infantil.

Obstáculos, instrumentos y necesidades



Para lograr estas mejoras insisten, entre otras medidas, en la necesidad de formar a profesionales (docentes, p.ej.) para que ayuden en esta protección y comprendan los riesgos y los daños que amenazan a los menores en estos mundos online/offline ya tan mezclados.

Advierten de que, tal y como señalan Livingstone y Haddon en su estudio Risks and safety on the internet, Full findings 2011, a medida que el uso de Internet se hace más personal e individualizado, el papel de progenitores y docentes se hace más y más difícil, colocando cada vez más responsbilidad en el lado de las empresas de Internet a la hora de gestionar los riesgos que puedan encontrar los menores. Si las empresas no lo hacen, avisan los autores de que la consecuencia puede ser una regulación pública más restrictiva con la actual libertad de la Red.

También advierten de que a medida que Internet se disfruta más en privado (acceso desde el cuarto de los chicos en casi todo el mundo industrializado) y de manera móvil, se hace fundamental la capacitación de los propios menores para protegerse y para proteger a otros.

Los padres también deben entender las actividades de sus hijos online y la naturaleza de los riesgos que enfrenten en la Red. El informe indica que en los países empobrecidos esta concienciación es aún muy incipiente, en el mejor de los casos.

Dado que el abuso a menores en la Red no tiene fronteras, señalan como imprescindible la coordinación internacional en las áreas de justicia y de protección al menor. Actualmente los instrumentos internacionales existentes son, tal y como los enumera el informe:

  • La Convención sobre los Derechos del Niño (1989)

  • El Protocolo Opcional de la Convención sobre los Derechos del Niño acerca de la venta de niños, la prostitución infantil y la pornografía infantil (OPSC, 2000)

  • El Protocolo para la Prevención, Supresión y Castigo del Tráfico de Personas, Especialmente Mujeres y Niños, complementario a la Convención de las Naciones Unidas contra el Crimen Organizado Trasnacional ("Protocolo de Palermo", 2000).

  • La Convención del Consejo de Europa sobre Ciberdelitos (2001)

  • La Convención del Consejo de Europa sobre la Protección de los Niños ante la Explotación y el Abuso Sexuales (2007).



En conjunto estos instrumentos jurídicos internacional proporcionan un marco de medidas y de definición de delitos para la protección (también online) de los derechos de los menores.

La Declaración de Río (2008) supuso un avance al demandar de los Estados acciones para evitar y frenar las imágenes de abuso a menores y el grooming en Internet.

No obstante, la implementación de estas medidas es aún insuficiente, explican. Según un estudio de 2010 del Centre for Missing & Exploited Children:

  • Sólo 45 de los 196 países analizados tenía legislación suficiente para combatir los delitos de imágenes de abuso infantil.

  • 89 países no tenían legislación en absoluto acerca de la pornografía infantil.

  • De los que sí la tenían, 52 no definían lo que era la pornografía infantil.

  • De los que tenían legislación sobre pornografía infantil, 18 no tenían en cuenta los delitos relacionados con los ordenadores.

  • De los que tenían legislación sobre pornografía infantil, 33 no crimilizaban la posesión de la pornografía infantil, sin tener en cuenta la intención de distribuirla.



Las investigaciones sugieren que los menores de casi todo el mundo utilizan de manera muy similar las redes sociales, lo cual crea oportunidades para que los potenciales groomers contacten con ellos, especialmente en aquellos países donde se conectan maś desde fuera de casa o donde los padres tienen menores conocimientos.

El informe también menciona el avance que dentro de la UE ha supuesto la directiva aprobada por el Parlamento Europeo en noviembre de 2011:

  • Criminalizará formas de abuso y explotación sexuales a menores actualmente no cubiertas por la legislación de la UE, tales como el grooming, las exhibiciones pornográficas infantiles online y el visionado de pronografía infantil sin descarga de ficheros.

  • Establece umbrales más bajos para aplicar las máximas condenas.

  • Asegura que los culpables que sean ciudadanos de la UE sean perseguidos por delitos cometidos fuera de la Unión.

  • Proporciona a las víctimas infantiles asistencia, apoyo y protección, incluyendo reclamación de compensaciones.

  • Comparte datos de las condenas a delincuentes sexuales entre las diversas autoridades de los países miembros.

  • Introduce la eliminación obligatoria y el bloqueo opcional de webs que contengan material de abuso a menores.



Señala que las empresas de la UE son pioneras en cuanto a autorregulación y pone como ejemplo el European Framework for safer mobile use by younger children and teenagers aprobada en febrero de 2007. En junio de 2010 ya había Códigos de Conducta al respecto en 25 países de la Unión y un informe revelaba en esa misma fecha que el 83% de los operadores de telefonía móvil, que daban servicio al 96% de los usuarios de móvil de la UE, implementaban ya el Marco Europeo por medio de códigos de conducta. En febrero de 2009 se lanzó un documento similar, pero esta vez para las redes sociales online: Safer Social Networking Principles for the EU, que recoge medidas en cuanto a configuración de privacidad, educación y concienciación y facilidades de denuncia de abusos. En mayo de 2011 se analizó el grado de cumplimiento pero sólo 3 de 14 servicios de red social recibieron una buena cualificación.

En otros ámbitos destaca el Memorándum de Montevideo (julio de 2009), aunque no es vinculante para ningún Estado americano.

En cuanto a la persecución de los ciberdelitos contra los menores, los investigadores de UNICEF señalan algunos problemas que la complican: la dificultad para determinar cuál es la jurisdicción pertinente en delitos originados en la Red, los casos que implican a varias víctimas residentes en jurisdicciones distintas y la distancia que separa en ocasiones a los perpetradores y a las víctimas. También reconocen que determinar si se ha cometido o no un delito de abuso contra menores en la Red no es un proceso directo, dado que no suele haber contacto físico. Las cuestiones que esto plantea a la policía son varias:

  • ¿Es suficiente el intento de engañar a un menor con fines sexuales para que se haya cometido delito?

  • ¿Qué evidencias de ese intento se requieren?

  • ¿Cuándo una imagen de un(a) menor es pornográfica?

  • Las imágenes de niños no reales ¿son perseguibles?



Por parte de las propias víctimas existen también dificultades: la vergüenza y el sentirse en cierta medida cómplices de lo sucedido, hacen que muchas veces no denuncien el hecho hasta que la propia policía lo descubre en una investigación. Incluso entonces, ante la propia imagen de su abuso, hay víctimas que niegan que haya sucedido. Si ya es minoritario el número de abusos sexuales que se dan a conocer fuera de la Red, entre los que suceden online el número es aún menor.

En algunos casos de grooming el menor o la menor percibe al abusador como su novia o novio y es emocionalmente dependiente de él (o ella). Otra dificultad surge en los casos en los que el menor está aislado o carece de soporte social o familiar, con lo cual es aún más improbable que denuncie. Y por supuesto, muchos ni siquiera sabrán nunca que han sido víctimas de abuso puesto que una foto suya captada en Internet puede ser retocada digitalmente para hacerlos aparecer desnudos o en escenas sexuales y ser distribuido por la Red sin que lo llegue a saber el menor.

Otro aspecto que no suele ser tenido en cuenta de manera suficiente es que el menor puede no sólo sufrir con el abuso sino que la revelación del abuso. En ocasiones se retractan de la denuncia por temor las consecuencias para ellos o sus seres queridos.

También aquí existen dificultades adicionales en los países empobrecidos: la policía no dispone en muchos casos de la capacitación para perseguir estos crímenes, que requieren conocimientos especializados de Internet y de protección de menores. En ocasiones, el personal está formado suficientemente, pero no dispone de la tecnología necesaria. Incluso en los países ricos, es frecuente que estos casos sean catalogados como ciberdelito y pasen así a equipos más especializados en el fraude online que en la protección al menor. Organismos como CEOP recomiendan que se integre a personal especializado en menores en este tipo de investigaciones policiales.

Los estudios sobre la materia indican que, por otra parte, los propios profesionales que trabajan en la protección al menor —docentes, enfermeros escolares, sanitarios, oficiales de policía, trabajadores sociales, consejeros, psicoterapeutas...— no son suficientemente conscientes de los riesgos del abuso online. Por ejemplo, ante un cambio de comportamiento en una chica de 13 años, a pocos se les ocurre preguntar por sus actividades online. Dada la creciente importancia de las TIC en la vida de los adolescentes, esto quiere decir que un gran número de profesionales están fallando en la identificación e investigación de un contexto de abuso cada vez más frecuente.

Fuente: Innocenti Research Center

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miércoles, 19 de enero de 2011

Decálogo para combatir el ‘grooming’

Jorge Flores Fernández, de PantallasAmigasEl acoso sexual de menores en la Red no es algo frecuente. Sin embargo, es perfectamente factible y las consecuencias pueden ser devastadoras. Una vez iniciado el daño es irreparable. Por fortuna, es sencillo de evitar e incluso de contener en los primeros momentos.

Condición necesaria para el acecho sexual en la Red



Internet Grooming: diez claves para prevenirlo y afrontarloTodo caso de acecho sexual se hace posible porque el acosador dispone de un elemento de fuerza sobre la víctima que pone a ésta en el compromiso de atender las demandas del depredador. Este elemento puede ser de muy diversa naturaleza, si bien el más común es la posesión de alguna imagen íntima que el chantajista amenaza con hacer pública en caso de que no sean satisfechas sus peticiones de índole sexual. Estas solicitudes suelen consistir en el envío de imágenes eróticas por la webcam pero, si hay proximidad, puede llegar a solicitarse un encuentro personal con el grave riesgo que ello implica. En ocasiones, este elemento de fuerza no existe y es la pericia del acosador la que lo crea de manera ficticia y hace creer a su víctima en su existencia. Tanto adolescentes como personas adultas pueden ser víctimas de este tipo de chantaje, sin embargo existe mayor vulnerabilidad en los menores que se ven incapaces de gestionar esta complicada situación, lo que les sitúa a merced del acosador.

Conceptos: acoso sexual de menores online e Internet Grooming


El grooming es una forma en que se manifiesta el acoso sexual en la Red hacia los menores, pero no la única. Se puede hablar de grooming cuando se produce un acecho sexual donde previamente ha habido una estrategia de acercamiento, de engatusamiento, con el fin de ganarse la confianza del menor por parte del depredador sexual para así obtener ese elemento de fuerza con el que iniciar el chantaje. Sin embargo, en muchos casos el acecho sexual no se produce de esta manera, no hay una fase previa. Ocurre, por ejemplo, cuando el depredador accede a informaciones o imágenes de su víctima usando la fuerza (robo de contraseñas, por ejemplo) o valiéndose de terceras personas o medios alternativos. Aunque en este caso el enjuiciamiento no sería el mismo por la diferente naturaleza de las acciones previas, a efectos de la víctima nos sitúa prácticamente en el mismo lugar.

Hay que destacar el papel que tiene la webcam tanto para la obtención del elemento de fuerza como para la realización de concesiones al depredador por lo que debe ser considerada un componente crítico en estos casos y, por lo tanto, una condición necesaria.

Tres fases y diez claves para luchar contra el acoso sexual en la Red



Prevención: evitar la obtención del elemento de fuerza por parte del depredador.



Si se evita que el depredador obtenga el elemento de fuerza con el que iniciar el chantaje, el acoso es inviable. Para ello es recomendable:

  1. No proporcionar imágenes o informaciones comprometedoras (elemento de fuerza) a nadie ni situar las mismas accesibles a terceros. Se ha de pensar que algo sin importancia en un determinado ámbito o momento puede cobrarla en otro contexto.

  2. Evitar el robo de ese elemento de fuerza para lo cual se debe preservar la seguridad del equipo informático y la confidencialidad de las contraseñas.

  3. Mantener una actitud proactiva respecto a la privacidad lo que implica prestar atención permanente a este aspecto y, en especial, al manejo que las demás personas hacen de las imágenes e informaciones propias.


Afrontamiento: tomar conciencia de la realidad y magnitud de la situación.


Cuando se comienzan a recibir amenazas e intimidaciones es importante:



  1. No ceder al chantaje en ningún caso puesto que ello supone aumentar la posición de fuerza del chantajista dotándole de un mayor número de elementos como pueden ser nuevas imágenes o vídeos eróticos o pornográficos.


  2. Pedir ayuda. Se trata de una situación nueva y delicada que conlleva gran estrés emocional. Contar con el apoyo de una persona adulta de confianza es fundamental. Aportará serenidad y una perspectiva distinta.

  3. Evaluar la certeza de la posesión por parte del depredador de los elementos con los que se formula la amenaza y las posibilidades reales de que ésta se lleve a término así como las consecuencias para las partes. Mantener la cabeza fría es tan difícil como importante.

  4. Limitar la capacidad de acción del acosador. Puede que haya conseguido acceso al equipo o posea las claves personales. En previsión de ello:

    1. Realizar una revisión total para evitar el malware del equipo y cambiar luego las claves de acceso.

    2. Revisar y reducir las listas de contactos así como la configuración de las opciones de privacidad de las redes sociales.

    3. En ocasiones, puede ser acertado cambiar de perfil o incluso de ámbito de relación en la Red (bien sea una red social, un juego online multijugador…).



Intervención


Las situaciones de acecho sexual rara vez terminan por sí mismas, siendo habitual la reincidencia en el acoso incluso en momentos muy distantes en el tiempo. Es preciso no bajar la guardia y llegar hasta el final para lo cual es conveniente:

  1. Analizar en qué ilegalidades ha incurrido el acosador y cuáles pueden ser probadas. Puede ser inviable probar que el depredador dispone de ciertas imágenes o informaciones o que las ha hecho públicas. También puede ocurrir que no se pueda demostrar que esas imágenes fueron obtenidas por la fuerza o mediante engaño o incluso que se han recibido amenazas. Por todo ello conviene saber en qué ilícitos ha incurrido o incurre el depredador porque ello habilita la vía legal.

  2. Buscar y recopilar las pruebas de la actividad delictiva: capturas de pantalla, conversaciones, mensajes… todo aquello que pueda demostrar las acciones del depredador o dar pistas sobre su paradero o modo de actuar será de gran utilidad tanto a efectos de investigación como probatorios. Se debe tener presente no vulnerar la Ley en este recorrido.

  3. Formular una denuncia. Con un adecuado análisis de la situación y elementos de prueba que ayuden a la investigación el hecho ha de ser puesto en conocimiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con independencia de que el acecho hubiera o no remitido.


Cada caso es diferente y la manera de abordarlo también. En determinadas circunstancias, incluso puede ser recomendable seguir la corriente del acosador para tratar de identificarle. En otras, la denuncia inmediata a la policía es la opción más razonable. No obstante, las anteriores son orientaciones que pueden funcionar bien en la mayoría de los casos y mientras la policía ofrece su asistencia.

Cibergrooming




¿De verdad quieres usar tu webcam?





Fuente: PantallasAmigas. Publicado previamente por Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter en UnBlogEnRed.es

miércoles, 27 de octubre de 2010

El ciberacoso a menores por Internet se dispara en Cataluña, afirma la fiscalía

La mayoría de los menores catalanes desconocen los riesgos de Internet y miles de ellos se relacionan en el mundo virtual con gente a la que no conocen, según una encuesta realizada durante el curso 2009-2010 por la policía autonómica catalana entre 6.000 escolares de 8 a 16 años: solo el 30% afirmaron conocer los peligros de la Red y el 44% admitieron chatear con desconocidos.

«El principal error que suelen cometer los adolescentes es la difusión de datos personales y familiares sin tener en cuenta quién puede acceder a ellos», explica el sargento Rafael Carmona, de la policía autonómica. No son conscientes del mal uso que alguien puede dar a frases como «no estaremos en casa durante dos semanas» o a las fotografías en las que aparecen en bañador con unos amigos. La difusión de datos —y hasta de contraseñas de correo— puede dar pie también a suplantaciones de identidad, al acceso a cuentas bancarias y al ataque de virus y troyanos.

Las redes sociales online parecen haber disparado estos comportamientos imprudentes. Los jóvenes compiten entre ellos para ver quién tiene más amigos en Tuenti o Facebook: de hecho el 25% afirma tener más de 100 amistades en estas plataformas, lo que demuestra la facilidad con la que alguien puede tener acceso como amigo a sus perfiles.

La consecuencia de ello, sostiene el fiscal de delitos tecnológicos de la Fiscalía de Barcelona, Roberto Álvarez, es que «se han disparado los casos de acoso por internet». Afloran los sujetos que realizan grooming a los menores: se ganan la confianza de un menor para pedirle que le envíe fotos o vídeos cada vez más íntimos y acabar finalmente extorsionándolo a él o a sus padres con la amenaza de difundir los contenidos si no le pasan más imágenes, si no le pagan cierta cantidad de dinero o si no mantienen un encuentro físico con ellos.

El uso incorrecto de la web cam es otro de los riesgos más acuciantes, relacionado con estas sextorsiones, la pederastia y la pornografía infantil.

A todo ello hay que añadir los casos de ciberbullying, en los que las víctimas reciben todo tipo de insultos y burlas por parte de jóvenes de su entorno. De hecho, en lo que va de año, los Mossos d'Esquadra han recibido ya 30 denuncias por esta razón.

También existe problema con los contenidos inapropiados para su edad que un(a) menor se puede encontrar sólo con entrar en Google y teclear una palabra aparentemente inofensiva que ni siquiera los controles parentales detectan.

Por ello, «es muy importante dialogar con los niños. Explicarles que cuando se encuentren con estos contenidos tienen que explicárselo a sus padres sin ningún miedo», recomiendan desde la policía catalana.

Fuente: El Periódico de Catalunya

miércoles, 16 de junio de 2010

Dibujos animados para educar sobre los riesgos de la webcam

Según el estudio La Generación Interactiva en España, el 30% de los niños de 6 a 9 años afirma tener y utilizar la webcam; porcentaje que alcanza el 55% en niños y adolescentes de 10 a 18 años.

Gracias al acuerdo alcanzado entre Generaciones Interactivas y PantallasAmigas, se pone en marcha CuidadoConLaWebcam.com, web que tiene como misión promover el uso responsable de la webcam y la prevención de los riesgos asociados a la misma, entre niños y adolescentes. Por medio de este proyecto, se pretende informar, advertir, y aconsejar de manera lúdica y atractiva sobre la utilización de este dispositivo cada vez más común en los hogares y los centros educativos.

Ilustración de una de las animaciones de CuidadoConLaWebcam.com

Este nuevo web contiene diferentes historias animadas que inciden en las oportunidades que la webcam brinda a los usuarios: poder comunicarse con sus seres queridos y amigos; acercar las relaciones a un golpe de ratón, salvando cientos de kilómetros; potenciar las relaciones intergeneracionales, etc.

Por otro lado, advierte de algunos riesgos propios de la utilización de esta tecnología que deben tenerse muy en cuenta. Así, estas animaciones ejemplifican las situaciones de riesgo más frecuentes en el uso de la cámara web, como son la divulgación imprudente o inconsciente de imágenes o datos personales, su utilización para inducir al engaño respecto a la identidad real, la posibilidad de ser grabado por aquellos a quienes mostramos nuestras imágenes, o la activación remota por parte de terceros de la webcam mediante el uso de malware.

CuidadoConLaWebcam.com tiene una utilidad divulgativa y didáctica, ofreciendo contenidos tanto para las personas adultas (educadores, padres y madres) como para los propios niños y, sobre todo, adolescentes. También se recogen diferentes consejos de uso y una puntual revista de prensa sobre la actualidad más destacada en este campo.

El Foro Generaciones Interactivas y PantallasAmigas han firmado un acuerdo de colaboración para impulsar campañas educativas y de divulgación en sus respectivos campos de actuación, a través de materiales multimedia.

martes, 25 de mayo de 2010

Los padres españoles desconocen la incidencia real del grooming telefónico hacia sus hijos

El INTECO y Orange han hecho públicos los resultados de un Estudio sobre seguridad y privacidad en el uso de los servicios móviles por los menores españoles realizado mediante 644 encuestas personales en hogares españoles, a los propios menores y a sus padres. Los resultados del estudio se completan con las aportaciones de 55 expertos que han aportado una visión cualitativa y multidisciplinar al proyecto de investigación.

El estudio ha revelado, entre otros datos, que la edad media de inicio en el uso de teléfonos móviles se sitúa entre los 10 y los 12 años.

Así mismo los expertos participantes han agrupado los peligros más importantes en su opinión, que suponen los celulares para los menores de edad, en las siguientes categorías:


Los que más preocupan a los padres son:

  • contenidos inapropiados

  • ciberbullying

  • grooming



Los riesgos que tienen una mayor incidencia entre los menores, según el estudio, son:

  • uso excesivo y adicción (36%)

  • riesgos económicos (29,2%)

  • virus y spam



En los siguientes casos, pese a una menor incidencia, se ha detectado que los padres consideran que son problemas que suceden con menor frecuencia de la que se ha constatado en el estudio:

  • contenido obsceno procedente de adultos: incidencia = 0,6%

  • comunicaciones de adultos desconocidos: 4%

  • ciberbullying: 5,9%



Aunque el 94,4% de los padres asegura hablar del tema de la seguridad en el uso del móvil, sólo el 68,3% considera que su hijo/a está protegido/a al usarlo.

Grooming telefónico



El estudio ha analizado dos tipos de casos relacionados con el grooming:

  • Recepción de llamadas o mensajes de adultos desconocidos.

  • Recepción de contenidos obscenos procedentes de adultos desconocidos.



Los riesgos relacionados con el grooming son considerados muy graves por los padres y por los propios menores. La recepción de llamadas o SMS de adultos desconocidos con intención de conocer al menor es un incidente considerado de alta gravedad por el 66,1% de los padres y el 53,4% de los menores. Por su parte, la recepción de contenido pornográfico de algún adulto desconocido es muy grave para el 69,3% de los adultos y el 58,7% de los chavales.

Un 4% de los menores entrevistados reconoce haber recibido llamadas o SMS de adultos desconocidos con intención de conocerle, frente a sólo un 0,9% de los padres que creen que les ha sucedido a sus hijos. La recepción de contenidos pornográficos u obscenos de algún adulto desconocido es una situación más infrecuente: sólo el 0,6% de los menores admite haber experimentado esta situación. A pesar de la reducida incidencia, son más las niñas (5,8%) que los niños (2,4%) los que han recibido comunicaciones procedentes de desconocidos.

(...)

Los padres confían en que, si sus hijos reciben alguna llamada o algún contenido de carácter sexual de un adulto desconocido en su móvil, se lo comentarán a ellos. Así lo creen el 75,8% para el caso en que el menor reciba comunicaciones procedentes de adultos desconocidos con intención de conocerle y el 70,2% cuando la situación analizada es la recepción de contenidos pornográficos procedentes de adultos.


Fuente: INTECO

jueves, 5 de noviembre de 2009

Grooming: Factores de un riesgo demasiado distorsionado

En Enero de 2009, la ISTTF, creada por 49 fiscales generales de Estados Unidos y MySpace, publicó los resultados de un año de trabajos en un informe que resumía los conocimientos que hasta ese momento existían sobre la seguridad online. Concluyó que el ciberbullying y el ciberacoso eran los principales riesgos que enfrentaba la juventud en Internet, que no todos los niños estaban igualmente en riesgos, y que los factores psicosociales y ambientales de cada menor eran más importantes que la tecnología que estaban usando.

Los depredadores online serían, sin embargo el riesgo que más atención (y distorsión) ha recibido desde el comienzo de la Web 2.0. El estudio descubrió que aunque sigue siendo una preocupación que merece más estudio, los contactos con depredadores online no suelen implicar a preadolescentes y casi nunca acaban en secuestro y abuso sexual. E incluso en los casos en que adolescentes se implican en relaciones sexuales con adultos que conocen en la Red, los propios adolescentes acaban implicándose activa y voluntariamente. Según esto, el proceso de grooming puede implicar manipulación pero raramente implica engaño. En casi todos los casos, el o la joven es consciente de la edad e intenciones del adulto. "No son delitos de violencia sexual", opina David Finkelhor, director del Centro de Investigación sobre Delitos contra los Menores de la Universidad de New Hampshire. "Son seducciones delictivas que se aprovechan de las vulnerabilidades habituales de los adolescentes. Los que las llevan a cabo juegan con los deseos adolescentes de romance, aventura, información sexual y comprensión".

Según el estudio no hay consenso sobre si los jóvenes están más en riesgo porque contactan con desconocidos o si los jóvenes previamente en riesgo son más proclives a contactar con desconocidos: por ejemplo, se ha demostrado que los jóvenes depresivos o promiscuos son intensos usuarios de los chats. Hace referencia también a varios estudios que reparten la culpa de estas relaciones entre los adultos y los menores.

La probabilidad de que un/a joven sea dañado/a sexualmente por un conocido de Internet es bastante baja, y la mayor parte de las solicitudes de tipo sexual proceden de sus pares. La inmensa mayoría de los crímenes contra los menores siguen teniendo lugar en el mundo real, mayormente por adultos conocidos. Dado que, al igual que el mundo físico, no es ni posible ni deseable aislar completamente a los niños de los adultos, la mejor protección contra manipulaciones y explotaciones de este tipo es el desarrollo del pensamiento crítico basado en una implicación activa de los padres.

Fuentes: Connect Safely e Internet Safety Technical Task Force